La arquitectura – Un mínimo de protagonismo

El edificio se encaja discretamente en el prado de la sierra que lo alberga, cediendo el protagonismo a la naturaleza.

Combinamos minimalismo con la pureza de materiales – a veces modernos, a veces tradicionales -: superficies de cristal, estructura de hormigón visto, paredes de revoco en tonalidades tierra, y la quinta fachada con el jardín seco que conecta con el horizonte abierto.

Conviven la austeridad con la calidez de elementos singulares, como
el antigüedades de China y mobiliario sencillo y selecto de Bali, combinando con plantas subtropicales: lotos, calas y bambú.

El hilo conductor en la construcción ha sido el fengshui (風水): edificio con orientación sur, con suelo radiante y ventilación norte, que favorece un efecto bioclimático muy agradable.

Ambiente acogedor y relajante, que invita a contemplar la naturaleza.